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Masculino consciente

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El despertar del masculino en crisis

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Tras el avance y el impulso del feminismo, cada vez son más los hombres que sienten que algo no está bien, que algo no encaja en el modelo de masculinidad que hemos heredado, y surge así una necesidad creciente de revisarse a uno mismo y cambiar.

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Aunque este movimiento es instrumentalizado por sectores ultraconservadores y la extrema derecha, reforzando el estereotipo tradicional masculino, para muchos otros hombres está suponiendo el inicio de un proceso interno de revisión y búsqueda: lo que se ha llamado la nueva masculinidad.

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Sin embargo, esta búsqueda está llena de obstáculos. Por un lado, la falta de herramientas prácticas para cuestionar y transformar los modelos que asumimos como propios. Por otro, la ausencia de referentes claros y de información seria que ofrezca alternativas reales. Estos factores dificultan que un hombre medio contemporáneo pueda emprender un proceso de autoconocimiento profundo enfocado a revisar y transformar su masculinidad.

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No debemos olvidar que este movimiento de transformación nace de la revolución feminista y del "¡ya basta!" de las mujeres frente al sistema heteropatriarcal, restrictivo y opresor. La visión femenina —cargada de siglos de opresión, violencia y maltrato, con la colaboración consciente o inconsciente de la mayoría de los hombres— ha tenido y sigue teniendo una influencia determinante en la forma en que los hombres, muchas veces sin una visión propia, enfocan este proceso de cambio.

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Esto genera, demasiadas veces, más confusión, conflictos y bloqueos: hombres atrapados en la culpa, la represión, el rechazo de lo masculino... un proceso que no lleva a una resolución real, sino a una masculinidad invertida, menos dañina para las mujeres, pero igualmente tóxica para todos. Una masculinidad vacía que acabaría generando nuevos conflictos entre géneros y alejándose del objetivo esencial del pensamiento feminista.

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El trauma heteropatriarcal

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En este contexto han surgido diversos espacios, denominados círculos de hombres: lugares seguros de confianza donde hombres de todo tipo comparten experiencias, conflictos, conocimiento y acompañamiento.

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Tras años trabajando con grupos y sesiones individuales, he podido comprobar cómo determinados conflictos y procesos se repiten una y otra vez en la mayoría de hombres: las relaciones afectivas y sexuales, el vínculo con lo femenino, la relación con el propio poder, la gestión emocional... En todos ellos identifico un patrón estructural que denomino trauma heteropatriarcal-materiocapitalista. 

 

Este sistema no sólo restringe y oprime a las mujeres, sino que también lo hace con los hombres, aunque de una manera diferente. Nos fuerza a encajar en un modelo psico-emocional, sexual y social donde ningún hombre equilibrado puede sentirse realmente bien. Quizá cómodo por los privilegios del género dominante, pero no en paz consigo mismo ni con sus relaciones.

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Es urgente que los hombres demos un paso adelante: asumir la responsabilidad de nuestra propia masculinidad y decidir emprender este proceso de autoconocimiento. Aunque no sea fácil, ni inmediato, ni siempre satisfactorio a corto plazo, puede ser profundamente revelador, sanador y transformador, no solo para uno mismo, sino también para todas las relaciones y vínculos que mantenemos.

La transformación integral del masculino

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Aunque conozco pocos círculos de hombres directamente, sé que la mayoría de ellos comparten un enfoque terapéutico y psicoemocional. Espacios para compartir experiencias y conflictos, a menudo guiados por algún facilitador formado en escuelas de psicoterapia como la Gestalt o la psicología transpersonal. No cuestiono esos enfoques: los considero valiosos y necesarios. Sin embargo, desde mi experiencia personal y profesional, creo que aún es posible ir más allá.

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La transformación de la masculinidad, como cualquier transformación real, debe ser un proceso integral, que no se limite a lo intelectual o emocional. Es un proceso que atraviesa el cuerpo, las sensaciones, la energía y la percepción misma. No se trata de construir un nuevo concepto de masculinidad, sino de abrir una vía directa hacia el sentir y hacia una comprensión más profunda de uno mismo, del otro y del mundo.

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Esto, que algunas tradiciones llaman el Sagrado Masculino o la Nueva Masculinidad, no es otra cosa, a mi juicio, que la recuperación de nuestra verdadera naturaleza humana.

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El camino hacia un masculino consciente

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¿Qué mejor guía para caminar hacia ese nuevo masculino consciente que la ancestral sabiduría de los yoguis de los Himalayas?

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Aunque no es el camino más comercial ni el más sencillo, las tradiciones yóguicas nos ofrecen un conocimiento práctico que, lejos de ser considerado primitivo, hoy empieza a coincidir con avances de disciplinas como las neurociencias o la física cuántica.

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Este conocimiento no se basa en creencias religiosas ni en misticismos vacíos: es una ciencia interna con técnicas concretas que permiten comprobar su eficacia en la propia experiencia.
Herramientas transformadoras y prácticas que, integradas, pueden convertirse en una vía real de transformación del masculino.

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El trabajo que propongo tiene como columna vertebral el contacto directo con la energía, desde donde surge de manera espontánea el proceso de liberación, sanación y transformación.

 

Utilizaremos técnicas como:

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  • Pranayama de los Inmortales (Kriya Yoga de Babaji)

  • Tantra Kriya Yoga Kahula

  • Shivaismo de Cachemira

  • Bhakti Yoga

  • Ciencias internas orientales aplicadas al conocimiento de la mente y la percepción

  • Mantra Yoga

  • Yoga del tacto

  • Otras

 

Los grupos serán cerrados y estables, abiertos a cualquier hombre, independientemente de su edad, orientación e identidad sexual, situación afectiva o creencias.

Estructura del proceso

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Un proceso como este no es algo rápido ni sencillo. Tampoco la conciencia o el desarrollo son cosas que puedan comprarse. Por ello, lo he dividido en cuatro partes distintas, cada una pensada como base para la siguiente.

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Estas cuatro partes, con nombres de deidades, mantienen la misma estructura:

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Tres encuentros de fin de semana, más un encuentro semanal de dos horas durante tres meses.

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Cada etapa abre un umbral distinto dentro del proceso de transformación del masculino.

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Ganesha: La base

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  • Bases para la comprensión del funcionamiento de la percepción y la diferencia entre percepción directa e indirecta desde la visión yóguica, así como su importancia fundamental en el proceso de transformación y desarrollo.

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  • Revisión y ampliación de la comprensión de la naturaleza de la realidad desde la perspectiva energética.

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  • Ciclo completo de desbloqueo respiratorio y ampliación de la capacidad respiratoria. Pincha aquí para más información.

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  • La propia masculinidad: patrones psicoemocionales, creencias subconscientes, estructuras de tensión física y herencias transgeneracionales.

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Hanuman: La fuerza consciente

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  • Cognición conceptual, realidades abstractas y percepción indirecta.

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  • La vulnerabilidad y el conflicto psicoemocional desde el abordaje energético.

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  • Dinámicas de las mentes vulnerables.

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  • Transformación de la percepción y desarrollo personal.

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  • El trauma heteropatriarcal y la identidad masculina.

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  • Ciclo completo de desbloqueo respiratorio y ampliación de la capacidad respiratoria. Pincha aquí para más información.​​

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Shiva: Energía y conciencia interior

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  • Vinculación afectiva, amor, deseo y atracción sexual desde la perspectiva yóguica.

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  • Trabajo inicial con la energía sexual.

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  • Profundización en el movimiento consciente de la energía sexual.

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  • Yoga del tacto.

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  • Tantra Kriya Yoga.

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  • Anatomía energética del placer.

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Kali: Culminación e integración de la energía sexual

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  • Profundización avanzada en el trabajo consciente con la energía sexual iniciado en Shiva.

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  • Integración del masaje tántrico como vía de presencia, escucha y expansión energética.

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  • Refinamiento del movimiento interno de la energía, la multiorgasmia masculina, más allá de la excitación y la descarga.

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  • Trascendencia de patrones mecánicos de deseo hacia una vivencia energética más amplia y consciente.

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  • Encarnación de la energía sexual como fuerza creadora, transformadora y sostenida en la vida cotidiana.

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